¿Se puede curar la hipertensión? 

Un profesional sanitario toma la tensión arterial a un paciente con un manguito, con un bloc de notas y un estetoscopio sobre un escritorio blanco situado cerca. El logotipo de «Family For Life» aparece en la esquina inferior izquierda.

En la mayoría de los casos, la hipertensión primaria no tiene una cura definitiva, pero puede controlarse y, en determinadas circunstancias, alcanzar una remisión. En otros casos, cuando existe una causa específica detrás de la elevación de la presión, tratar esa causa puede hacer que los valores regresen a la normalidad. 

El objetivo del tratamiento es mantener la presión dentro de rangos saludables para reducir el impacto que puede tener sobre órganos como el corazón, los riñones, el cerebro y los ojos.

¿Por qué aparece la hipertensión? 

La presión arterial no depende de un solo elemento. Es el resultado de la interacción entre el corazón, los vasos sanguíneos, los riñones, las hormonas y diferentes mecanismos de regulación del organismo.

La hipertensión primaria representa aproximadamente el 95 % de los casos y aparece por la interacción de distintos factores, entre ellos la genética, la edad, el peso corporal, el consumo de sal y alcohol, el sedentarismo y otros aspectos del estilo de vida.

Por ejemplo, el exceso de sodio, favorece la retención de líquidos y puede aumentar la presión arterial en personas sensibles a este factor. Por eso, limitar el consumo de alimentos con alto contenido de sal puede formar parte de una estrategia para reducir la presión arterial.

Esto es diferente en la hipertensión secundaria, en la que existe una causa identificable. Cuando esa causa puede tratarse, existe la posibilidad de que la presión arterial se normalice.

Por eso, antes de asumir que una persona tendrá que vivir con hipertensión durante toda su vida, es importante conocer qué tipo presenta y qué factores pueden estar participando.

Cuando la hipertensión sí puede tener una causa tratable

Existe un grupo de personas cuya presión arterial elevada está relacionada con una condición específica. En estos casos, tratar el origen puede reducir la presión arterial alta y, en algunas situaciones, resolver la hipertensión.

Entre las posibles causas se encuentran:

  • Enfermedades renales
  • Aldosteronismo primario
  • Estenosis de la arteria renal
  • Feocromocitoma
  • Síndrome de Cushing
  • Coartación de la aorta
  • Determinados medicamentos

Por ejemplo, el aldosteronismo primario puede estar relacionado con un adenoma de la glándula suprarrenal y, cuando corresponde, su tratamiento quirúrgico puede resolver la hipertensión.

También existen medicamentos capaces de elevar la presión arterial. En estos casos, el médico puede valorar si es posible modificar o suspender el tratamiento responsable.

¿Cuándo conviene investigar una causa secundaria?

Hay determinadas situaciones que pueden hacer que el médico considere necesario investigar con mayor profundidad el origen de la hipertensión.

Entre ellas se encuentran:

  • Aparición de hipertensión a una edad inusualmente temprana
  • Elevaciones repentinas de la presión
  • Hipertensión que resulta difícil de controlar
  • Presión arterial que permanece elevada a pesar de utilizar varios medicamentos
  • Determinados signos o síntomas que pueden orientar hacia una alteración hormonal, renal o vascular

La evaluación puede incluir análisis de sangre y orina, estudios de imagen u otras pruebas, dependiendo de los antecedentes y de los hallazgos clínicos. La intención no es únicamente bajar una cifra, sino comprender qué está sucediendo en el organismo.

¿Puede la hipertensión entrar en remisión?

Sí. En determinadas personas, especialmente cuando la hipertensión es leve y se identifica de manera temprana, los cambios sostenidos en el estilo de vida pueden producir una reducción importante de la presión arterial.

Sin embargo, es importante diferenciar remisión de cura. Que la presión se normalice no necesariamente significa que la predisposición haya desaparecido. Si los factores que contribuyeron a elevarla regresan, los valores pueden volver a aumentar.

Por esta razón, la vigilancia periódica continúa siendo importante incluso cuando la presión se encuentra dentro de un rango saludable.

¿Los medicamentos para la hipertensión son necesarios para siempre?

No necesariamente. La necesidad de mantener un tratamiento farmacológico depende de factores como el nivel de presión, el riesgo cardiovascular, la presencia de otras condiciones y la respuesta a los cambios en el estilo de vida.

Algunas personas necesitan medicamentos para la presión arterial de manera prolongada. Otras pueden reducir la dosis o suspenderla cuando sus valores se mantienen controlados y su médico determina que es seguro hacerlo.

La decisión debe tomarse con base en mediciones repetidas y seguimiento médico. Nunca se debe suspender un medicamento antihipertensivo por cuenta propia, aunque las lecturas en casa hayan mejorado.

¿Por qué es importante controlar la presión arterial?

La hipertensión puede avanzar sin producir señales claras. De ahí que se le conozca como una condición silenciosa. Cuando permanece elevada durante mucho tiempo, puede afectar diferentes órganos como corazón, cerebro y riñones. 

Entre las consecuencias asociadas con una hipertensión no controlada se encuentran: infarto, accidentes cerebrovasculares, insuficiencia cardíaca, daño renal, alteraciones de la visión y deterioro vascular cerebral. 

¿Cómo se confirma un diagnóstico de hipertensión?

Una sola medición elevada no siempre es suficiente para establecer un diagnóstico de presión arterial alta.

La presión puede variar durante el día debido a factores como la actividad física, el estrés, el descanso o incluso los nervios durante una consulta médica. Esto puede generar el llamado efecto de bata blanca, cuando los valores aumentan principalmente en el entorno clínico.

Por ello, el médico puede recomendar confirmar las cifras mediante:

  • Monitoreo ambulatorio de la presión arterial: El MAPA utiliza un dispositivo que registra la presión periódicamente durante 24 horas.
  • Monitoreo de la presión en casa: También puede solicitarse realizar mediciones en el hogar durante varios días, siguiendo una técnica adecuada y registrando los resultados.

Llevar un registro permite observar los niveles de presión arterial en diferentes momentos y facilita que el médico valore la evolución.

Para obtener una lectura de presión arterial confiable, conviene permanecer sentado y en reposo unos minutos antes de la medición, mantener el brazo apoyado y utilizar un dispositivo validado.

¿Qué hábitos pueden ayudar a mantener una presión saludable?

Los cambios cotidianos pueden formar parte importante del control de la presión arterial. No se trata de realizar modificaciones aisladas durante unos días, sino de construir un estilo de vida saludable que pueda mantenerse a largo plazo.

Algunas medidas que pueden contribuir son:

  • Mantener un peso adecuado
  • Priorizar alimentos como frutas, verduras y cereales 
  • Moderar los alimentos ricos en sodio
  • Reducir las grasas saturadas y priorizar fuentes saludables de grasa
  • Limitar el consumo de alcohol
  • Evitar el tabaco 
  • Hacer actividad física al menos 30 minutos al día 
  • Dormir entre 7 y 9 horas
  • Buscar estrategias para manejar el estrés

Controla la hipertensión en Family For Life 

La presión arterial es una expresión de diferentes procesos que ocurren en el organismo. Por eso, una evaluación integral puede ayudar a identificar factores que estén contribuyendo al desequilibrio.

Agenda tu consulta de valoración con nosotros y nuestro equipo te ayudará a recuperar el balance de tu cuerpo. 

Preguntas Frecuentes 

¿La hipertensión puede no presentar síntomas?

Sí. Una persona puede tener la presión arterial elevada sin notar ninguna molestia. Por eso, sentirse bien no significa necesariamente que los valores estén dentro de un rango saludable.

¿El estrés puede provocar hipertensión?

El estrés puede producir aumentos temporales de la presión y, cuando es constante, puede influir indirectamente a través de cambios en el sueño, la alimentación, la actividad física y otros hábitos. 

¿La presión arterial cambia a lo largo del día?

Sí. La presión arterial puede variar según la hora, la actividad física, el descanso, las emociones, el consumo de determinados alimentos o bebidas y otros factores. 

¿Qué pasa si tengo la presión alta y me siento bien?

No debe ignorarse. La ausencia de síntomas no elimina los riesgos asociados con una presión elevada de manera persistente. Lo recomendable es realizar una valoración médica para confirmar las cifras y determinar si es necesario iniciar o ajustar un tratamiento.